Cómo prepararnos para el invierno

Hace tiempo que llegó la rutina y que todos nos habituamos a la vuelta al colegio, al trabajo y a las bajas temperaturas. Con la llegada del invierno es necesario preparar tu cuerpo tanto por dentro como por fuera para los fríos meses que se avecinan.

Recupérate del cansancio acumulado

Las largas horas de sol y los diversos planes nos hace robarle horas al sueño para aprovechar el tiempo al máximo. Para recuperar el cansancio acumulado es importante establecer una rutina y respetar las horas de sueño con el objetivo de recuperar los biorritmos perdidos. Los complejos vitamínicos te ayudarán también a recuperar parte de la energía perdida.

Cuida tu pelo

El sol, la sal, el cloro y los lavados frecuentes dañan el pelo haciendo que esté más seco y apagado. Es necesario aportarle una dosis extra de hidratación, por lo que un champú y una mascarilla hidratantes además de una visita a la peluquería le devolverán la salud y belleza a tu pelo.

Mima tu piel

El primer paso para preparar la piel es la exfoliación, una vez retiradas las células muertas, es el momento de hidratar la piel profundamente. Puedes optar por un body milk o aceite corporal.

 Crea tu propia rutina

La rutina te permitirá organizarte y conseguirás un mayor bienestar mental. Establecer unos horarios y distribuir los diferentes momentos de ocio y obligaciones reactiva nuestro ritmo de vida.

Regálate tiempo

Resérvate unos minutos al día para disfrutar de cosas que verdaderamente te gusten como leer, cocinar, pasear, escuchar música… No importa la actividad, pero que sea algo que te permita desconectar.

¿Cuáles son tus trucos para adaptarte al invierno? ¿Tomas complejos vitamínicos? ¿Utilizas algún producto especial?

4 trucos para reducir el estrés durante la mudanza

Es muy común la sensación de estrés cuando debemos enfrentarnos a una mudanza. Pese a lo que podamos pensar, tener esta sensación no es perjudicial para la salud, sino que es una reacción normal, sin embargo, sí puede ser perjudicial si lo alargamos durante varias semanas.

Una mudanza, desde su preparación hasta el traslado de los diferentes enseres y su organización en la nueva casa, dura varias semanas. Por lo que la sensación de estrés puede aparecer desde el principio o según se acerque la parte final de la mudanza.

¿Quieres saber cómo reducir el estrés en tu mudanza? ¡Toma nota de los siguientes consejos!

Control de la situación

El estrés aparecerá en el preciso momento en el que seamos conscientes de todas las cosas que tenemos que clasificar, tirar, trasladar, etc. Para evitar esta situación, es recomendable mantener la calma y tener en cuenta que en unos días todo este proceso agobiante finalizará. Mantener un pensamiento negativo constantemente tan sólo aumentará la sensación de estrés y disminuirá la capacidad de reacción ante posibles efectos adversos.

Pide ayuda

Si puedes, pide ayuda a tus familiares o amigos, de esta forma será más fácil organizar y empaquetar todo aquello que debas trasladar a la nueva casa. Contar con una empresa de profesionales también agiliza el proceso y aporta una gran tranquilidad.

No desatender nuestras necesidades

Seguramente el proceso de mudanza altere tu ritmo de vida habitual ya que supone un gran desgaste tanto físico como mental, sin embargo es recomendable continuar con nuestro ritmo de vida normal en la medida de lo posible. Asegúrate de dormir las horas necesarias, mantener una dieta equilibrada y no realizar sobreesfuerzos que puedan causar dolores o lesiones. Hacer una mudanza supone un gran desgaste físico y mental.

Ten en cuenta posibles imprevistos

Con tanto ajetreo es probable que surjan imprevistos. En ocasiones, muchos de ellos son inevitables, por lo que es mejor mantener una actitud positiva en vez de caer en el desánimo y el agobio.

Sabemos que una mudanza es un trabajo pesado y que en muchas ocasiones puede acabar con nuestra paciencia. Tener una actitud positiva y contar con una empresa de mudanzas hará la mudanza sea más llevadera.

¿Qué te han parecido estos consejos? ¿Cómo afrontas el estrés de las mudanzas? ¡Cuéntanos!