Diferentes sábanas para diferentes descansos

A la hora de escoger las sábanas perfectas debemos pensar en algo más que en el diseño y el estilo. ¿En qué?, te preguntarás. Pues la respuesta es simple: en la salud. Y es que esta elección afectará a la calidad del sueño, para bien a para mal, ya que las sábanas son las principales responsables de la temperatura de tu cuerpo al dormir. Por eso, para conseguir que el descanso sea óptimo, debemos tener en cuenta los tejidos y materiales que componen la ropa de cama, especialmente, en las sábanas bajeras, ya que están en un contacto más directo y continuado con nuestra piel. Entonces, ¿qué sábanas debes elegir? No te preocupes, porque en este artículo te lo explicamos todo.

Sábanas para dormir calentito

Si eres de los que duerme hecho un ovillo de lana y evitando siempre el lado frío, necesitas que tu ropa de cama sea calentita y mantenga durante más tiempo tu calor corporal. En este caso, tienes 2 tipos de sábanas que te van a ayudar a pasar calentito los meses más fríos, las sábanas de coralina y las de franela:

La franela

En primer lugar, destacamos la franela. Es uno de los tejidos más elegidos para la ropa de cama cuando el frío aprieta, porque es suave y aislante, y su grosor hace que sea una solución ideal para conservar el calor durante toda la noche. Antiguamente, la franela se hacía con lanillas, mientras que hoy en día se suele combinar con algodón o fibras sintéticas.

Eso sí, te recomendamos invertir en unas de calidad, ya que en función del material con el que se combine, tendrán una mayor o menor facilidad para encoger o hacer “pelotillas”. Este tipo de sábanas evitará ese pequeño escalofrío que nos da al meternos en una cama helada en los días fríos.

La coralina

Cuando queremos dormir, lo peor que nos puede pasar es estar tiritando del frío. Por eso, para los más frioleros, lo mejor son las sábanas de coralina, que te ayudan a entrar en calor casi de forma inmediata.

Estas sábanas son la evolución de las sábanas polares, también llamadas térmicas o del pirineo. Y su principal característica es su increíble suavidad y la altísima capacidad que tiene para abrigar, ya que son tremendamente calentitas. Están compuestas por microfibras, y si éstas son de calidad, nunca harán bolas, algo habitual en las sábanas de franela y en las térmicas. Además, su composición las hace transpirables a pesar de su grosor.

La coralina da una sensación de calor constante, pero siendo muy ligeras. En el momento de entrar en la cama, no se siente fría. Esto las hace perfectas para las personas más frioleras y, especialmente, para las personas mayores, ya que no pesan nada y permiten moverse con facilidad.

Sábanas para no pasar calor

Para los meses de más calor, o si eres de los que duerme con un pie fuera porque tu cama es como un horno de inducción, quiere decir que necesitas unas sábanas más frescas. En este caso hay varias opciones que te pueden funcionar:

El algodón

Para no pasar calor al dormir, la clave es la transpirabilidad. Y a este respecto el tejido que domina sobre el resto es el algodón. Es un tejido natural e hipoalergénico, es muy ligero y suave. Como decíamos, favorece la transpiración, ya que el aire circula entre sus fibras, y tiene un alto grado de absorción de la humedad, por lo que son las sábanas más indicadas si sudas. Su transpirabilidad es la razón por la que la gran mayoría de sábanas bajeras se elaboren con este material. Soportan lavados a altas temperaturas, pero se arrugan con mucha facilidad. Ante esto, te recomendamos que las planches cuando aún están algo húmedas, así se quedarán perfectas y será más fácil eliminar las arrugas.

En el caso del algodón, encontramos dos variantes que también son perfectas para no pasar calor. El percal y el satén.

El percal no es un material, sino que es una técnica de tejido de alta calidad con la que se consigue un patrón muy ajustado que hace, además, que el tejido dure más que otros. Las sábanas de percal se caracterizan por la suavidad y calidad extra, y son súper resistentes. Puedes encontrarlas compuestas de algodón 100%, o combinadas con poliéster y lino. Es un material perfecto para los más calurosos por su frescura, pero además aguanta los lavados muy bien y es económico.

Por otra parte, están las sábanas de satén. Éstas se diferencian por tener un acabado más brillante, debido a la disposición de los hilos, y es más suave que el percal, aunque lo iguala en resistencia. Sin embargo, aunque tiene una alta transpirabilidad, debemos tener en cuenta que es menor que la del percal, con lo cual es algo más cálido de cara al verano, pero recomendable de todas formas.

El lino

Por último, para el verano, tenemos el lino. Sus fibras son entre dos y tres veces más fuertes que el algodón y la seda, pero al mismo tiempo son muy ligeras y suaves al tacto. Un punto fuerte de estas sábanas es que son muy higiénicas e hipoalergénicas. Además, posee cualidades higroscópicas, es decir, que absorbe la humedad de su entorno, lo que hace que sean frescas en verano y cálidas en invierno. Por esta misma razón, absorbe la humedad del cuerpo sin pegarse a éste, creando una sensación única de confort. Además, hay que destacar que este tejido elimina y neutraliza olores, lo que las hace ideales para los calurosos de todas las edades.

Y ahora que conoces las sábanas ideales para las diferentes épocas del año, ¿por cual te decantas? ¿por las sábanas de coralina? ¿por las de lino? Cuéntanoslo en los comentarios.

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